1.1 TIPOS DE MODOS DE PRODUCCIÓN
Por comunismo primitivo, comunidad
primitiva, o modo de producción primitivo, se entiende, en la teoría marxista,
una etapa del desarrollo de las formaciones económico-sociales, caracterizadas
por el bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, la propiedad
colectiva de los medios de producción (la tierra y las herramientas
rudimentarias) y la distribución igualitaria de los productos. Es el primero de
los modos de producción que Marx definió como estados de la evolución de la
historia económica.
En el comunismo primitivo los seres
humanos estaban organizados en grupos, dedicados a la caza, pesca y
recolección. La actividad productiva humana se basaba en la cooperación simple.
Para Marx, este tipo de asociación cooperativa era una necesidad inexorable
debido al desamparo en que se encontraba el individuo aislado en la naturaleza.
Como consecuencia de su modo de vida, el humano primitivo no concebía la
posibilidad de la propiedad privada de la tierra y de los demás medios de
producción; pero lo que sí concebía era lo que Marx describió en sus Manuscritos
Económico-filosóficos de 1844 como "propiedad privada
general" que en el ejemplo de la comunidad de mujeres era
una especie de propiedad sexual de la comunidad hacia el cuerpo de la mujer,
con el capitalismo esta se transforma en la "propiedad privada
exclusiva" que en este caso se denominó "matrimonio". Tan sólo
algunos instrumentos y bienes les pertenecían en propiedad personal.
En el comunismo primitivo la
producción estaba directamente definida por las necesidades colectivas, y entre
el acto sustancial de la creación y lo creado no había ninguna mediación social
y, por tanto, ninguna ruptura epistemológica.
Esta forma de vida corresponde al
periodo que los prehistoriadores han denominado Paleolítico, y no fue sino con
el desarrollo de la agricultura y la ganadería, realizado durante el Neolítico
que permitió una primera especialización y división social del trabajo.
Al ser una sociedad basada en el
autoconsumo, todas sus relaciones sociales eran comunitarias, y al no ser una
sociedad dividida en clases sociales no era necesario ninguna clase de Estado
para su regulación.
· La división del trabajo se hacía de
acuerdo a la edad y al sexo, lo cual significa que los niños y las mujeres
realizaban trabajos que su estado físico les permitiera.
· La teoría del matriarcado (hoy muy
puesta en cuestión y matizada por la antropología moderna) consideraba que en
este tipo de sociedad la autoridad del grupo la representaban las mujeres. Lo
mismo ocurría con la práctica de la poliandria (múltiples compañeros sexuales
para cada mujer).
· Las herramientas de trabajo eran
muy rudimentarias, pues estaban hechas de piedra, madera o hueso
El modo de producción esclavista es
uno de los modos de producción que Marx definió como estadios de la evolución
de la historia económica definidos por un determinado nivel de desarrollo de
las fuerzas productivas y una forma particular de relaciones de producción.
El modo de producción esclavista es propio
de un nivel de desarrollo de las fuerzas productivas netamente preindustrial.
El capital es escaso, no habiendo incentivos para la inversión aunque se amasen
inmensas fortunas (se acumulan objetos de lujo, propiedades inmuebles y
esclavos, no interesando los bienes de producción como maquinaria); las
técnicas son muy rudimentarias y tradicionales, no habiendo incentivo para
mejora aunque pueda haber un espectacular desarrollo intelectual pre científico
(la filosofía clásica). Tierra y trabajo son las fuerzas productivas
fundamentales.
En el modo de producción esclavista,
la fuerza de trabajo está sometida a esclavitud, es decir: no es propiedad de
los trabajadores que por tanto no tienen que ser retribuidos (los proletariados
del modo de producción capitalista poseen al menos su fuerza de trabajo y han
de ser retribuidos con el salario). La reproducción de la fuerza de trabajo
queda así como responsabilidad del propietario del esclavo, que por su propio interés
alimenta e incluso incentiva a la reproducción biológica de sus esclavos (a
diferencia de los esclavos, los proletarios han de encargarse de ello por sí
mismos con la retribución salarial que reciben por su trabajo). En el modo de
producción esclavista, las relaciones sociales están basadas en la propiedad y
el derecho, que convierten a unas personas en libres y otras en esclavas (en el
modo de producción feudal, la propiedad y el derecho, más bien derechos y
privilegios en plural, son términos confusos que señores y siervos comparten).
El interés en la mejora de la producción corresponde únicamente al propietario,
pues el esclavo no se beneficia ni se perjudica directamente por una mejor o
peor cosecha (en el modo de producción feudal ese interés corresponde al siervo
y en el capitalista al empresario capitalista).
Las grandes épocas clásicas: Grecia
en los siglos V y IV a. C. y Roma desde el II a. C. hasta el II d. C. fueron
aquellas en las que la esclavitud fue masiva y general entre los otros sistemas
de trabajo.
Grecia: Las polis griegas fueron las
primeras en hacer de la esclavitud algo absoluto en su forma y sobre todo
dominante en su extensión, convirtiéndola un sistemático modo de producción.
Las estimaciones numéricas son poco
fiables y varían enormemente. En la Atenas de Pericles la proporción
esclavos/ciudadanos libres era quizá de 3 a 2. En otras polis (Quíos, Egina,
Corinto) probablemente más. Aristóteles daba por supuesto la necesidad de
esclavos en abundancia y Jenofonte proponía como proporción ideal 3 a 1. Lo
verdaderamente importante es que por primera vez los esclavos fueron utilizados
de forma habitual en la artesanía, la industria y la agricultura en escala
superior a la utilización doméstica, propia de una concepción menos utilitaria
y más de ostentación.
Roma: Las guerras interiores y
exteriores a partir de finales del siglo III a. C. (Guerras Púnicas, guerra
social y guerra civil) pusieron bajo el control de la oligarquía senatorial
grandes territorios, de forma especial en el sur de Italia. Al mismo tiempo
acentuaron dramáticamente la decadencia del campesinado romano, que en otros
tiempos había constituido la sólida base de pequeños propietarios de la
pirámide social de la ciudad. Los que no morían eran incapaces de conservar sus
tierras, absorbidas por la nobleza ecuestre y senatorial.
A finales de la República quizá el
90% de los artesanos de Roma eran de origen esclavo. Se calcula que en el 225 a.c
habría en Italia 4.400.000 personas libres frente a 600.000 esclavos. En el año
43 a.C. la población libre no habría crecido, mientras que los esclavos serían
3.000.000 (cinco veces más que en la fecha anterior).
El despotismo hidráulico es un
término para un despotismo mantenido a través del control de un recurso único y
necesario. Fue creado por el teórico alemán Karl A. Wittfogel en su obra Despotismo
oriental en 1957. En su forma original, controlaba literalmente el
agua. En el antiguo Egipto y en Babilonia, y por extensión Wittfogel agregaba
la Unión Soviética y la República Popular China, el gobierno controlaba los
canales de irrigación. Las personas
leales reciben una abundante cantidad de agua para sus cultivos, mientras que
los menos leales reciben muy poca o ninguna y, por lo tanto,
sus cultivos mueren.
En la actualidad se discuten las
posibles aplicaciones del concepto, para las formas de diversas mercancías
bienes o servicios como el caso del petróleo, las tecnologías, o la búsqueda de
una reedición de sistemas despóticos en casos como la privatización del agua
potable, la circulación de la energía, la información, la educación, la
biotecnología, etc.
El concepto de despotismo
oriental ya había sido expuesto por Karl Marx en el cual establece las
formas históricas diversas mediante las cuales, la propiedad comunal original
humana, en la cual no hay propiedad privada de la tierra, pasó hasta la
propiedad privada del suelo y finalmente hasta la separación entre el productor
y la tierra, distinguiendo de la forma antigua romana y de
la germánica, una forma asiática original.
Maurice Godelier (1966), Jean
Chesneaux (1969) y Roger Bartra, se han encargado de sistematizar los estudios
de caso y la teoría al respecto, dentro del concepto de modo de
producción asiático, que para universalizar algunos han llamado despotismo
comunal. Hermes Tovar (1974) a partir del estudio de la sociedad Muisca
desarrolló para determinadas formaciones sociales indígenas americanas el
concepto de modo de producción precolombino.
Sistematizadamente, este sistema
económico, contemporáneo del esclavismo europeo, consistía en que un pueblo
tenía que entregar un pago o tributo a su soberano o a un pueblo conquistador,
tributo que era comúnmente bienes agrícolas, y en algunos casos menos comunes,
materiales de construcción.
El trabajo y la responsabilidad eran
colectivos. El laboreo se hacía en tierras comunales, ya que la comunidad como
un todo era la que entregaba el tributo.
Las invasiones que sufre en Europa durante más de cien años (normandos,
musulmanes, eslavos) con la caída del Imperio romano y el posterior
debilitamiento del Imperio carolingio frenarán la actividad económica hasta las
puertas del año 1000.
Es en este momento cuando se extienden modernas técnicas agrícolas que, aun
existiendo anteriormente, habían quedado a escasos espacios territoriales. Este
proceso fue extraordinariamente lento, pero se intensificó a partir del siglo
XII con la mejora de las comunicaciones y en los intercambios.
Entre los avances cabe destacar el aumento en el uso de los molinos de
agua como fuerza motriz para el trigo y el aceite, que por una parte se
extiende desde el norte de Europa hacia la zona central, y por otra con las
aportaciones de los musulmanes en España desde el sur hasta Francia y de las
acequias para riego, extendiendo los cultivos y liberando mano de obra que
podía dedicarse a otras tareas más productivas. Además, mejoran los métodos de
enganche de los animales, especialmente el caballo y el buey, introduciendo la
collera rígida y el yugo sobre los cuernos. La cría del ganado de tiro aumenta
de manera notable y permitirá disponer de animales en abundancia. También se cría
el caballo de combate, que cambiará las prácticas de la guerra en detrimento de
la infantería tradicional. Los instrumentos de uso agrícola, como el arado o la
azada, generalmente de madera, son sustituidos por otros de hierro. Esto es
especialmente útil en el centro y norte de Europa, entre el Loira y el Rin,
donde la tierra turbosa y muy húmeda era difícil de trabajar. Ahora el arado
penetra más, airea la tierra con mayor facilidad y permite la obtención de
cosechas en espacios antes baldíos. Además, desde el norte de la actual Francia
y el sur de Alemania se extiende un sistema de barbecho distinto que posibilita
la rotación de suelos cada dos de tres años mediante la quema de rastrojos, en
vez de uno de cada dos, y se abandona la práctica del cultivo itinerante. Al
mismo tiempo, las canalizaciones de agua facilitan el riego en zonas como la
Lombardía y en el sur de Europa garantizan sacar adelante cosechas en terrenos
de clima mediterráneo seco.
El aumento de la producción como consecuencia de las innovaciones supone
una reducción de las prestaciones personales de los siervos a sus Señores en
cuanto a horas de trabajo, sustituyéndose por el pago de una cuantía económica
o en especie. Se reducen las tierras del Señor y se extienden los
arrendamientos. Al mismo tiempo los campesinos, disponiendo de más tiempo para
procurarse sus ingresos, incrementan sus rentas y ganan en independencia. En
algunos lugares, sólo son convocados a trabajar para el Señor en los periodos
de laboreo con gran necesidad de mano de obra, como la siega. Todo ha sido
consumado.
A partir del siglo IX los excedentes facilitan el comercio más allá de
las fronteras del señorío. Las actividades comerciales permiten que surja una
incipiente burguesía, los mercaderes, que en su origen eran campesinos que
aprovechaban los tiempos en los que no era necesario el trabajo de la tierra
para comerciar, y para reproducirse ya que se sentían más excitados y así uno y
otro día sin descansar, y que deberán realizar su trabajo pagando igualmente
una parte de sus beneficios en forma de tributos a los Señores. El lujo al que
aspiran los Señores con el incremento de las rentas, favorece la aparición cada
vez más frecuente de artesanos. Las rutas de peregrinación son los nuevos
caminos por donde se abre el comercio. Roma, Jerusalén o Santiago de Compostela
son los destinos, pero las comunidades situadas en sus vías de acceso florecen
ofreciendo hospedaje, comida y ropa. La venta directa al consumidor permite a
muchos campesinos aportaciones extras a sus arcas. Se incrementan las tasas de
tránsito, peaje y mercados. Las ciudades, burgos, son al mismo
tiempo espacios de defensa y de comercio conforme avanza el tiempo y se va
gestando una nueva sociedad que despegará en los siglos XIII y XIV.
El modo de producción capitalista es
uno de los modos de producción que Marx definió como estadios de la evolución
de la historia económica definidos por un determinado nivel de desarrollo de
las fuerzas productivas y una forma particular de relaciones de producción. Es
el siguiente al modo de producción feudal y, en la predicción del futuro que
implica las tesis marxistas, su lógica interna le conducirá a su desaparición y
sustitución por un modo de producción socialista.
El capitalismo suele definirse como
un sistema económico, para el materialismo histórico, el capitalismo es un modo
de producción, deriva de la síntesis y crítica de tres elementos: la economía
clásica inglesa (Adam Smith, David Ricardo y Thomas Malthus), la filosofía
idealista alemana (fundamentan la dialéctica hegeliana) y el movimiento obrero
de la primera mitad del siglo XIX (representado por autores que Marx calificaba
de socialistas utópicos).
La definición se centra en el
establecimiento de unas relaciones de producción basadas socialmente en la
existencia de proletarios que no poseen medios de producción ya que pertenecen
a los capitalistas, con los que realizan un contrato de trabajo, mediante el
cual venden su fuerza de trabajo, que es la única propiedad que tienen, a
cambio de un salario, como única manera de conseguir los medios necesarios para
sus subsistencia. Es el capitalista el que organiza la producción, que en su
aspecto técnico está determinada por un nivel de desarrollo económico propio de
la época industrial, en que el capital ha adquirido el predominio sobre la
tierra, que era la fuerza productiva dominante en los modos de producción
anteriores (esclavismo y feudalismo). La clave de la concepción marxista del
capitalismo está en los conceptos de alienación (el hecho de que el proceso y
el producto del trabajo devienen ajenos al trabajador); y de plusvalía, o sea,
el valor incorporado por el trabajador asalariado al producto que excede en al
valor que representa el salario (teoría del valor-trabajo). En esa diferencia
de valor estriba para Marx el beneficio del capitalista, puesto que es éste el
que realiza el valor de lo producido mediante la venta en el mercado, que
genera un precio que ha de ser superior al costo de producción si es que la
actividad económica ha sido exitosa.
La apariencia libre del contrato
entre capitalista y trabajador (que según la teoría liberal habría de ser
individual y sin interferencias de negociación colectiva de sindicatos o
legislación protectora del Estado) apenas enmascara la presión a la que está
sometido éste por la existencia de un ejército industrial de reserva, que es
como Marx denomina a los desempleados que están dispuestos a sustituirle.
Las relaciones de competencia a las
que está sujeto el capitalista, obligan a éste a implementar de manera
constante y creciente nueva y mejor maquinaria para incrementar la
productividad del trabajo y, de esta forma, vender sus mercancías a precio más
bajo que sus competidores directos. De este modo, disminuye el componente
"trabajo vivo" (la contratación de trabajadores) dando lugar a lo que
Marx denomina "ejercito industrial de reserva" es decir, una
considerable parte de la clase obrera que queda a la espera de un trabajo. Esta
espera forzosa que impone el capitalismo a la clase obrera, hace que este
"ejercito industrial de reserva" se convierta, por un lado, en una
importante masa de pobres e indigente.
El socialismo es un régimen económico
– social basado en la propiedad social de los medios de producción, y que se
caracteriza por su decidida lucha por dar satisfacción a las crecientes
necesidades materiales y culturales de toda la sociedad, y de cada uno de sus
miembros, sobre la base de desarrollar, de manera incesante y planificada, la
economía nacional, y de incrementar, ininterrumpidamente, la producción del
trabajo social.
El socialismo tiene su fundamente
filosófico en los siguientes principios:
-CREENCIA EN EL PROGRESO
El hombre es esencialmente un
"HOMO SOCIUS" es decir un HOMBRE SOCIAL. El hombre está en este
planeta para poder vivir en sociedad. No puede concebirse al ser humano en
forma aislada. Por tanto, la colectividad tiene prioridad sobre el individuo,
los intereses sociales tienen mayor importancia que los personales.
El desarrollo y el perfeccionamiento
de la producción social sirven para satisfacer, de manera cada vez más complot,
las crecientes necesidades materiales y culturales de la sociedad
-MATERIALISMO
Para el socialismo, los valores
materiales privan sobre los valores espirituales.
En la vida social humana, el factor
determinante en última instancia es el económico. Es decir que las condiciones
materiales de existencia determinan el accionar, el pensamiento y la conciencia
de los hombres.
-HUMANISMO
El socialismo es un humanismo que
trata de crear una serie de valores cuyo centro es el hombre
Existen leyes naturales y leyes
específicas de la vida social. La razón deber imponerse sobre la naturaleza.
Por tanto la justicia debe imponerse sobre el egoísmo y el bienestar
individual.
-LIBERTAD CONCIENTE
Es decir que acepta como libertad, LA VOLUNTAD determinada por las
condiciones exteriores al individuo
La libertad humana está condicionada
por la dependencia en que los hombres se encuentran, no solo respecto a la
naturaleza, sino, además, respecto a las fuerzas sociales que imperan sobre
ellos
La libertad no consiste en una soñada
independencia de las leyes naturales y sociales, sino el reconocimiento de esas
mismas leyes, y en la posibilidad de actuar según un plan y reconocimiento de
las mismas.
-EL ESTADO = EXPRESA LA VOLUNTAD DE TODA LA SOCIEDAD
Para el socialismo, el trabajo tiene
un valor tan grande que no se le puede asignar ningún valor. Por tanto, para el
socialismo el trabajo es una acción gratuita y voluntaria en bien de la
sociedad sin poner condiciones sobre remuneración
-LA ÉTICA ESTA DETERMINADA POR EL RÉGIMEN ECONÓMICO SOCIAL
Las características de la economía
socialista son entre otras la aspiración hacia una JUSTICIA SOCIAL, en lo referente a las relaciones sociales de
producción, la propiedad social de los medios de producción, la prioridad del
bien común sobre el bien privado
El desarrollo de la economía nacional
se basa en la productividad del trabajo social, el cual garantiza el progreso,
entendido este como la satisfacción de las necesidades materiales y culturales
de toda la sociedad Ciertamente, los miembros de la sociedad socialista, además
de necesidades individuales, tiene necesidades sociales.
PARA COMPLETAR:

Dicen muchas veces que para comprender tu presente tienes que observar el pasado, esto se puede definir enteramente en la historia de la humanidad,ya que sucesos importantes y complicados que han sucedido se han ido repitiendo a lo largo de estos ultimos años, un ejemplo de ello es el capitalismo que empezó a surgir en el siglo XVII y que actualmente rigen nuestros dias junto con los negocios y grandes empresarios.
ResponderEliminarPerez-Altamirano
ResponderEliminarEs muy importante que las personas conozcamos acerca de los modos de produccion en el mundo, ya que nos permite conocer como a evolucionado la humanidad y como a logrado satisfacer sus necesidades basicas, ya que el hombre a aprendido tanto a generar productos como a crear empresas que se comercializan internacionalmente y esto a dado origen a las diferentes clases sociales que existen en la historia de la humanidad.
Castillo-Niño
ResponderEliminarEn el desarrollo de este blog se muestra los diferentes modos de producción que el ser humano a creado para poder subsistir, ya que el ser humano tiene un millón de años de existir a creado las distintas maneras de producir para poder sobrevivir. Todos a su manera y es fascinante como algunos aún siguen prevaleciendo, cada unos con sus muy notorias diferencias.
Excelente trabajo.
Recomiendo mucho esta información.